Razones para consumir carne de cerdo iberico

La carne de cerdo ibérico es uno de los productos característicos de toda España, es especial la curada. Toda clase de jamones, paletas y chorizos, entre otros productos, forman parte de una gastronomía que destaca por el mundo.

Desde hace pocos años se ha elevado también el consumo de esta carne cruda. Tan solo entre 2015 y 2016 se observó un aumento de 1.580 toneladas, es decir un 34,6% más.

Pero, ¿qué hace tan especial esta carne?

El cerdo ibérico destaca sobre cualquier carne, incluso de la de cerdo blanco, por muchas razones. Aquí te expondré estas 3 importantes razones.

1.- Su extraordinario sabor

La carne de cerdo ibérico destaca por su sabor particular, jugoso e intenso. Se cría en la región oeste de España, con mayor énfasis en zonas agrícolas como Extremadura y Andalucía.

Allí se alimenta de abundante pasto, bellotas y otros frutos silvestres ricos en nutrientes, que acentúan su tono rosado oscuro y que le confieren una carne jugosa y tierna.

A diferencia del cerdo blanco, el ibérico se cría en grandes extensiones de terreno con libertad de desplazamiento y gran capacidad de ejercitación que le aleja del estrés.

Un animal sano y descansado contiene un alto nivel de glucógeno que se convierte en ácido láctico, sustancia necesaria para producir carne tierna, de buen sabor y color.

De allí que esta carne presente tan alta calidad.

Las razas de cerdo blanco han sufrido infinidad de modificaciones genéticas a lo largo del tiempo, mientras que las variedades del ibérico mantienen su esencia genética en un alto grado.

Los músculos del cerdo ibérico de paisdequercus se encuentran colmados de vetas llenas de grasa, que aportan elementos únicos a su inmejorable sabor.

2.- Sus beneficios para la salud

Muy por el contrario de lo que muchos suelen creer, la carne de cerdo ibérico tiene importantes beneficios para la salud. Se trata de un alimento rico en proteínas lo que ayuda reparar los tejidos del cuerpo humano, así como el buen estado de los músculos, el cabello y uñas.

También es una excelente fuente de potasio, lo que favorece la comunicación entre nervios y músculos, permite el buen funcionamiento de las células, contrarresta los niveles de sodio en el cuerpo y estimula la eliminación de líquidos.

Contiene vitaminas B1, B2, B6, B12, niacina y ácido fólico, lo que ayuda a mantener sanas las neuronas y glóbulos sanguíneos, convertir los alimentos en fuente energía, producir anticuerpos, regular la azúcar en la sangre, así como mantener sano el aparato digestivo y la piel, entre otras funciones.

Además de esto provee zinc y fósforo que favorecen la metabolización de las grasas y los hidratos de carbono, así como los procesos de cicatrización.

Gracias al contenido de magnesio la carne de cerdo ibérico puede ayudar a disminuir la depresión, la presión arterial, migrañas, la resistencia a la insulina y las inflamaciones en el  cuerpo.

Un dato característico que no se debe olvidar al hablar de esta carne, es su grasa. Aunque se pudiese pensar que su contenido es excesivo, la verdad es que solo cuenta con un 9% de ella.

Pero es que además se trata de grasa insaturada, por lo que ayuda a disminuir los niveles de colesterol malo en la sangre, así como aumentar el bueno. También reduce las placas en las arterias y favorece la absorción de los nutrientes.

Es por esto que se le compara de manera directa con el aceite oliva, ya que solo este último le supera en tan importante función

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