Visita obligada a ciudades sobresaturadas de turistas

Barcelona resulta ser una población que se destaca por tener magníficos locales de moda y cafeterías para degustar alguna buena tapa sentado en un velador de la zona vieja ó pedirse unas raciones en otro espacio propio del casco urbano. He llamado a un colega a cenar juntos al objeto de no permanecer solo la primera noche y no extraviarme por estas barrios, a pesar de que tenemos que reconocer que resulta bastante improbable perderse en aquella villa, dado que sus barrios vienen muy organizadas. Mi querido colega lleva en la población mucho tiempo y circula a las mil maravillas, debe saber los lugares donde alguien se puede perder un día laborable.

En esta ciudad y en este mes existen muchos visitantes que permiten que uno se sienta acompañado y la ciudad disponga de un tono colorido por la noche debido a la tasa de individuos de distintas razas y edades que se hayan, que llevan ropa de moda de los diversos territorios, dan colorido a la ciudad.

Nuestro amigo me recomendó ir una obra de teatro que está hace poco a la villa con bastante asistencia de gente, pero, llevaba un día interminable de trabajo que no me atraía sentarme en una localidad de un local a observar un acontecimiento de esas especificaciones, por que existía el riesgo de dar cabezadas durante el espectáculo, otra sugerencia que se le ocurrió fue ir a un concierto de una banda de música famoso, sin embargo no quedaban tickets disponibles, se habían vendido y tampoco nos apetecía pagar más en una localidad que tendríamos que adquirir en las inmediaciones del lugar del evento de un barrio de Barcelona donde pretendían intervenir los artistas.

La mejor alternativa era ir a comer, donde nos pusieron unas raciones que aunque portaban exiguo contenido estaban espléndidas de sabor, realizaban fusión de alimentos que permitían que cada bocado resultase un original agrado para nuestro sabor, que si digo la verdad es fácil de agradecer. Maridamos estas raciones con una botella de vino de la provincia de Barcelona, no recuerdo de la etiqueta no obstante era un vino muy suave y afrutado, lógicamente la botella la terminamos y concluimos esa primera parte de la actividad de la noche con unos combinados de hierbas artesanos que nos animaron algo.

Al abandonar el bar de raciones acudimos a un local con especialidad en ginebras de importación, en el lugar que tomamos unos gintonic con tónicas bien aderezados que nos dejaron el cuerpo preparado para iniciar la fase final de la noche, que comenzamos en una sala enorme que estaba cargada de turistas de diversos países y determinados de España, el jaleo de la sala no era adecuado para dialogar nada, pero como el nivel de alcohol se hallaba ahora agrandado tampoco disponíamos de algunas ánimos de hablar, sólo relatábamos matices de las mujeres que permanecían por la sala con una escorts barcelona, quedaban muchas bastante estilizadas y hermosas, morenas y rubias, intentamos conversar con unas cuantas de las mencionadas señoritas, sin embargo no tuvimos fortuna ó estamos ya muy veteranos para las mencionadas muchachas más jóvenes. Un obstáculo esencial fue que el dominio del inglés dejaba bastante que desear y pienso que no podían comprender aquello que les queríamos aseverar, que se basaba en irnos a el hotel de La ciudad con alguna de ellas. Al final llegamos a un club privado ubicado en la parte alta de La ciudad en el que hayamos el ambiente mejor que he observado en mi vida en un local de este tipo.

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