Emprender en el mundo del arte

En todos estos días del año necesitamos, casi todas las personas, que hacer la cena y poner la mesa, a excepción de los individuos y señoras que por causas de trabajo tengan que cenar en restaurantes.

Ese acontecimiento de poner la mesa han sido un rito habitual que se plantea apresuradamente (el asunto resulta que con un vaso, dos cubiertos y un par de platos, estamos listos). Debemos que analizar el aspecto de los cubiertos, un almuerzo servido en un velador alegre y cuidado resulta más agradable. El gran impedimento que tenemos es la falta de tiempo, vivimos mucho tiempo lejos de casa y siempre que llegamos nos sentimos fatigados y no disponemos de ánimos de preparar el velador, y menos con todos los matices que exige un velador con buena adecuación. Sin embargo también es verdad que con actitud podemos darle una manera favorable.

Un mantel a menudo limpio, unos vasos limpios, unos platos y unos cubiertos brillantes se consideran como los pilares de un velador adecuadamente preparada, si a esto le añadimos un ramo de flores en el medio, también un centro con frutas de diferentes tipos, habremos realizado una labor excelente con la presentación de nuestra mesa.

En el caso que se tiene una cena con invitados, se obstaculiza más, ya que hay que cuidar los matices con pulcritud y no improvisar. A la hora de poner una mesa bien existe una serie de reglas que no se pueden violar, si necesitamos que nos feliciten por aquel evento. Además operan reglas concretas para presentar el almuerzo, para la continuación de cocinados, la combinación del menú y otros matices a los que debemos que apreciar escrupulosamente.

Restauracion de muebles

A la hora de una comida en familia, la mesa ha de ser tranquila, pero como hemos dicho anteriormente original. El mantel a elegir, ha sido de diversos tipos desde de un único color, pasando por los floreados ó los multicolor, se somete mucho de la ornamentación de tu piso, ha sido fundamental poner debajo del tapete un impermeable que aisle la mesa de las manchas y de los probables golpes que sufriera encima de la tabla. La servilleta se presenta, con un dobladillo, arriba o a la derecha del plato. La presentación de los cuchillos y tenedores siempre ha provocado incertidumbres, pues bien, a la derecha del plato se coloca el cuchillo y la cuchara, el cuchillo tendrá la hoja orientada al plato. A la zurda tenemos que poner el tenedor con las puntas orientados hacia arriba. Los cubiertos los dulces se organizan de forma decúbita delante del plato. A la hora de un almuerzo familiar utilizamos un único cubilete, existen momentos que dos, uno con la bebida y otro con el agua. Sobre el velador solemos dejar en todas las ocasiones un jarrón de agua y una botella de vino, el pan cortado en cachos, a veces colocamos otros aderezos. Todo esto a la hora de no tener que levantarnos a menudo hasta al fogón.

En una cena con invitados, el velador tiene más valor y necesitamos protejer al máximo cada uno de los detalles, para no quedar mal. En esos casos en el momento de poner el mantel, necesitamos armonizar con la vajilla, el evento gastronomico y el tipo de ornamentación de la sala donde se va a preparar la cena. En lo relativo a los cubiertos se presenta 1 en el sitio de cada persona con la servilleta a la derecha o en el centro. Damos solamente los cuchillos y tenedores del primer plato y los del pescado, los demás se incorporaban en el momento que iremos combinando platos, los cuchillos y tenedores de postre se colocan delante del servicio, si tenemos tenedor es recomendable poner las puntas inclinadas a la diestra y si existe cuchillo la punta ha de presentarse apuntando a la izquierda. En los eventos de mucha lujosidad se habitúa montar los cuchillos y tenedores en el momento que colocan el postre. A la hora de las reuniones gastronómicas con invitados, el nº de vasos es mayor. Cuanto más relevante sea el evento, más vasos necesitamos poner, la cuantía máxima de vasos ha sido de cuatro y se ubican de la siguiente forma: de izquierda a diestra, de frente a la hoja del cuchillo colocamos el de agua, al otro lado el de cerveza, a continuación del que empleamos para la cerveza y terminamos a la hora de la copa de champán. El pan se coloca a la izquierda del asistente, no a la derecha. Esto además ha creado confusiones en muchas personas. Cuando acudimos a alguna boda, se restituirá el chusco en el momento que se termine. El vino para un evento de invitados nunca se coloca alrededor de la mesa, también que se lleva en un carrito diferente.

Si queremos agregar un plato de pates, fenómeno poco habitual únicamente en reuniones gastronómicas de más reputación se permite ello. Ubicar a la izquierda del invitado, colocaremos un cuchillo pequeño apontocado en el platito, de manera que el asidero forme un ángulo de 90º con los cubiertos que localizamos en nuestro lugar zurdo.

Con objeto de ornamentar un velador no existen reglas fijas, en este asunto necesitamos aplicar nuestra fantasía, lo importante va a ser echar mano a ornamentaciones muy utilizadas que parezcan inapropiado. Los factores preferidos pueden ser los centros puestos en ellas, hasta que no evite ver a los invitados, figurense un ramo de flores de aproximadamente un metro, con un gran diámetro, no nos permitiría apreciar a las personas que se encuentran de frente a el lugar y menos entablar una conversación. También conseguimos evitar que huelan mucho las plantas, suele haber comensales que les incomode el olor ó también que sean alérgicas. Además se consiguen colocar bandejas de frutas con vistosidad, ó un plato decorativo de plata que consiga que el lugar disponga de una apariencia distinguida.

Restauracion de arte

Otro de los matices cruciales con objeto de que la noche suponga un éxito es como ponemos a los comensales en el lugar, habitualmente en esas mesas amplias. Los anfitriones se sientan uno delante al otro, presidiendo la mesa. A la derecha de la mesa se ubica el invitado más importante del evento y a la izquierda el siguiente en relevancia. A la derecha del comensal en el otro extremo situamos al acompañante del invitado de mayor relevancia y a la izquierda el siguiente en importancia. Los demás de comensales se colocan con alternación depende de su mérito y edad, de manera que los que dispongan de inferior importancia estan más alejados de los dueños del hogar.

A la hora de presentar las viandas, inicialmente al invitado destacado, más tarde serviremos al acompañante del organizador, a continuación al resto de señoras. Una vez concluido el servicio a las féminas comenzaremos con los señores empezando por el comensal más importante y para acabar por el anfitrión. Existen ocasiones en las cuales no existe nadie más importante que uno, en dichos asuntos iniciaremos por la esposa más madura.

En el momento de poner los distintos productos en el velador, tenemos que valorar, que la fuente se ofrece continuamente al asistente por la zurda, solamente de aquella manera se tiene de una mayor libertad de movimientos con el brazo contrario que puede ser la diestra y hará posible presentar con mayor agilidad.

El 1er servicio, o bien una ensalada ó un caldo, incluso pasta, al contrario de los platos faltantes que se degustarán seguidamente, se presentan en el plato. Es demasiado necesario que la presentación de los variados viandas en los servicios, consiga ser muy ordenada, hasta que los invitados puedan servirse sin contrariedad. La chuleta se desarrolla en la cocina y se coloca en las bandejas en láminas, sin embargo, el pescado se ubica a los comensales en la fuente con la cabeza hacia la zurda y la cola hacia la derecha. El vino y el agua se presentan cada vez por la derecha.

La sobremesa continuamente se muestra al final de el menu, en el momento que la mesa se haya despejado de los restos de pan, con el recojedor de migas, además retiramos los platos y vasos que ya no se utilizarán durante la sobremesa, con la sobremesa además serviremos los caldos dulces y una fuente de fruta lugar donde colocaremos el lava dedos lleno de h2 o, el cual se ubicará a una parte del comensal.

El punto a mencionar, es que las infusiones y los combinados no se sirven en la mesa ni en el lugar donde se ha cenado, además que se se utilizarán en otro lugar de la casa, cuando los sujetos ya se han cambiado del lugar.

Los platos con alimentos a temperatura elevada que se hornean con anterioridad de servirlos a el velador, sobre todo si se ha elaborado con mantequilla ó manteca de cerdo.

Siempre que ponemos los comensales los tenedores y cuchillos en el plato, indicamos que se ha concluido de desayunar.

La gloria de el menu con nuestros comensales, va a depender de la definición del menú, hacedlo de forma inteligente, ya que si no hay servicio, tenéis que coger guisos que no conlleven un ir y venir de la cocina, y un desorganización en la mesa, que daría lugar a un desasosiego en el seno de los invitados.

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